Una reunión satisfactoria fue la que sostuvieron representantes de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados de Paine (AFDDyE-Paine), con el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Juan Eduardo Fuentes Belmar.

Encabezada por la presidenta de la AFDDyE-Paine, Flor Lazo Maldonado, la delegación de familiares fue recibida este lunes 5 de diciembre, durante una audiencia celebrada en el despacho del titular del máximo tribunal de justicia del país.

En la oportunidad, las dirigentas de la AFDDyE-Paine, representaron al magistrado la necesidad de agilizar las causas pendientes que, tras ser falladas en la Corte de Apelaciones de San Miguel, actualmente se encuentran en la Suprema, a la espera de ser vistas por la Segunda Sala Penal.

 

 

Las causas pendientes

Se trata del episodio Fundo Santa Rosa, en el que fueron ejecutados los jóvenes Saúl Cárcamo y Ricardo “Chiricuto” Carrasco, además del correspondiente al secuestro, ejecución y desaparición de 11 campesinos de distintos asentamientos de la zona de Aculeo.

Así también, durante la cita se abordó la necesidad de que el máximo tribunal agilice la tramitación de otras dos causas falladas en el transcurso de este año, también en la Corte de Apelaciones de San Miguel, para que sean vistas en la Suprema.

Una corresponde al secuestro y posterior desaparición del profesor Cristian Cartagena Pérez y otra, al llamado episodio Cerro Chena-El Escorial, en el que fueron ejecutados y hechos desaparecer Ignacio del Tránsito Santander Albornoz, Juan Guillermo Cuadra Espinoza y Carlos Manuel Ortiz Ortiz.

“Fue un encuentro de mucha empatía por parte del ministro hacia nosotros. Actualmente hay dos causas a las que se espera asignar la correspondiente relatoría a la brevedad posible, y ese fue el compromiso asumido por el presidente de la Suprema”, comentó Diego Cabezas, integrante de la directiva de la AFDDyE, al término del encuentro.

La tarea sigue en manos del máximo tribunal. La urgencia es sancionar a los genocidas. Paine sigue reclamando justicia.

¡La Memoria no se Rinde!